Este jueves, dos aviones de combate KF-16 de la Fuerza Aérea de Corea del Sur lanzaron accidentalmente ocho bombas aire-superficie fuera de un campo de entrenamiento, durante una práctica con fuego real. Las bombas MK-82, utilizadas habitualmente para destruir edificios y puentes, tienen un radio de destrucción similar al tamaño de un campo de fútbol.
Como resultado del incidente, al menos 15 personas resultaron heridas. Dos de ellas fueron hospitalizadas con lesiones graves en la cara y el hombro, mientras que otras ocho presentaron heridas leves. Además, alrededor de 50 residentes fueron evacuados de la zona a una localidad cercana.
La Fuerza Aérea surcoreana ha formado una comisión para investigar el suceso y determinar las causas del error, así como para evaluar y reparar los daños causados. «Lamentamos profundamente los daños civiles ocasionados por el lanzamiento accidental y deseamos una pronta recuperación a los heridos», expresó un portavoz militar, quien también aseguró que se tomarán las medidas necesarias, incluyendo la compensación por daños y perjuicios.

