Los científicos están monitoreando de cerca al Monte Spurr, un gigantesco estratovolcán de 11.000 pies de altura, ubicado a 81 millas al oeste de Anchorage, Alaska, ante la posibilidad de una inminente erupción.
El pasado 7 de marzo, las estaciones de monitoreo detectaron niveles elevados de gas emanando tanto desde la cumbre del volcán como desde un respiradero lateral, el mismo que protagonizó la última gran erupción del Monte Spurr en 1992. Este aumento en la actividad es la última señal de un período de inestabilidad que ha estado desarrollándose desde abril de 2024, cuando el volcán comenzó a registrar pequeños terremotos, un claro indicio de que nuevo magma está ascendiendo hacia los respiraderos.
Tres señales clave de una posible erupción
Desde abril de 2024 hasta febrero de este año, los científicos han identificado tres señales preocupantes que sugieren que el Monte Spurr podría estar acercándose a una erupción:
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Aumento de la actividad sísmica: Desde abril, se han detectado múltiples enjambres de pequeños sismos, lo que indica el movimiento del magma bajo la superficie.
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Deformación del terreno: Los sistemas de monitoreo satelital han revelado un hinchamiento progresivo de la superficie del volcán, señal de acumulación de presión en su interior.
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Derretimiento acelerado de nieve y hielo: Se ha observado un inusual derretimiento en áreas cercanas a la cumbre, lo que sugiere un aumento del calor interno del volcán.
¿Cuán inminente es la erupción?
Si bien los científicos del Observatorio Volcánico de Alaska (AVO) aún no han elevado la alerta del Monte Spurr al nivel más alto, el aumento constante de actividad sugiere que el volcán está en un estado de agitación creciente. En caso de erupción, Anchorage y otras comunidades cercanas podrían verse afectadas por la caída de ceniza volcánica, lo que podría interrumpir el tráfico aéreo y generar riesgos para la salud pública.
Las autoridades han recomendado a los residentes y aerolíneas mantenerse informados sobre los boletines del AVO y estar preparados para posibles medidas de emergencia en caso de una erupción significativa. El Monte Spurr continúa bajo estricta vigilancia, y los científicos seguirán monitoreando cualquier cambio en su actividad en los próximos días.
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