La OMS informó que umuertes en el noroeste de la República Democrática del Congo. Hasta el 15 de febrero, se registraron 431 casos en la provincia de Equateur, con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, vómitos y diarrea. Casi la mitad de las muertes ocurrieron en las primeras 48 horas tras la aparición de los síntomas.
Las pruebas han descartado ébola y el virus de Marburgo, mientras que los equipos de salud investigan otras posibles causas, como malaria, fiebre tifoidea y meningitis. La OMS advierte que el brote avanza rápidamente y representa una grave amenaza para la salud pública.
La crisis más reciente en la RD Congo comenzó en Boloko, donde tres niños murieron tras consumir un murciélago muerto. Esto ocurre en un contexto de múltiples desafíos de salud pública, incluido un grave brote del virus Mpox, con más de 2.000 casos sospechosos semanales, y una nueva enfermedad identificada en Kwango como una forma grave de malaria, que causó 143 muertes en noviembre.
Además, el país enfrenta un aumento de la violencia en el este, donde el grupo rebelde M23 y otras milicias luchan por el control del territorio y los recursos minerales, dejando 7.000 muertos desde enero. La OMS advierte que, sin medidas urgentes, la violencia agravará la crisis sanitaria y el sufrimiento de la población

