Un nuevo estudio de la Universidad de Reading alerta que las turbulencias aéreas severas aumentarán considerablemente en las próximas décadas debido al cambio climático, lo que plantea serios riesgos para la seguridad de la aviación. Los expertos explican que una atmósfera más cálida intensifica y deforma las corrientes en chorro —flujos de aire que recorren la atmósfera superior y que los aviones utilizan para ganar velocidad—, provocando cambios repentinos en la altitud de las aeronaves. Estas sacudidas pueden arrojar a los pasajeros contra el techo o los asientos, generando lesiones graves e incluso muertes, como ya se ha registrado en incidentes recientes. El estudio, basado en 26 modelos climáticos globales, proyecta que hacia el año 2100 los vuelos a altitudes de crucero (unos 35.000 pies) se enfrentarán a condiciones mucho más inestables, lo que supone un reto creciente para aerolíneas, tripulaciones y sistemas de seguridad.
Los resultados, publicados en el Journal of the Atmospheric Sciences , advierten de «una creciente predisposición a la turbulencia bajo el cambio climático».

